RELIGIÓN

LAS CINCO RELIGIONES

En Kuaron existen cinco religiones: 

  • El culto de los Iyorus o Primeros Dioses Ascendentes.
  • El culto de los Ayentas o Nuevos Dioses Ascendentes. 
  • El culto de los Vassakas o Dioses Descendentes.
  • La Filosofía Oba.
  • La Familia Rúnica.

Zao, la Gran Divinidad de la Ley, tiene muy pocos templos y seguidores. Resulta demasiado lejano y enigmático para los habitantes de Kuaron. Éstos prefieren rendir culto a deidades menos abstractas que posean aspectos con los identificarse fácilmente, como los Primeros y Nuevos Dioses Ascendentes.

Los seguidores de los Primeros Dioses Ascendentes están agrupados en dos facciones que adoran a sendos pabellones: el Pabellón del Norte y el Pabellón del Sur.

Los seguidores de los Nuevos Dioses Ascendentes suelen adorar por igual a estas tres deidades, aunque algunas veces muestran alguna preferencia familiar o personal. Esta corriente religiosa está íntimamente relacionada con la Orden de la Rosa de Oro, una orden militar que combate a los Dioses Descendentes y a sus seguidores. Hay dos tradiciones en el culto de los Primeros Dioses Ascendentes: la Iglesia de Aón, que ve con buenos ojos el uso de la hechicería en sus territorios; y la Iglesia de Berenai, que lo condena.

El culto de los Dioses Descendentes está terminantemente prohibido en todos los territorios de los Países Libres, bajo pena de muerte. No obstante, se sabe que hay un gran número de cultistas que les rinden devoción secreta. La mayor parte de ellos se coordinan a través de la Orden de Tejedores, una siniestra organización cuyo fin es moldear las sociedades de los Países Libres según los dictados de los Dioses Descendentes.

La Filosofía Oba es una práctica religiosa basada en el ejercicio de la compasión, la purificación del cuerpo y la mente y la búsqueda intuitiva de la realidad última. Sus practicantes están organizados en una orden monástica llamada la Orden Oba.

La Familia Rúnica es muy diversa y acoge a decenas de cultos animistas afines, cada uno con sus propias características culturales. 

Listado de Dioses Ascendentes

Gran Divinidad de la Ley

  • Zao, Divinidad Creadora.

Iyorus o Primeros Dioses Ascendentes

Pabellón del Sur de los Primeros Dioses Ascendentes

  • Assana, Dios del Sol, Dios Principal del Pabellón del Sur.
  • Fiole, Diosa de la Luna, Diosa Cónyuge de Assana.
  • Anari, Diosa Cazadora.
  • Ojesha, Dios Halcón.
  • Sesseni, Diosa Serpiente.
  • Udri, Diosa de la Agricultura.
  • Eruel, Diosa del Amor y la Belleza.
  • Nalit, Diosa de la Noche.
  • Lumbil, Diosa del Fuego.
  • Golrin, Diosa de la Tierra.
  • Achier, Diosa del Agua.
  • Wentri, Diosa del Aire.
  • Grumyac, Dios de la Guerra.
  • Uladelos, Dios del Vino y de la Poesía.
  • Belcos, Dios del Comercio y la Abundancia.
  • Ecalos, Dios de la Tradición y las Costumbres.
  • Pirse, Diosa del Conocimiento y la Comunicación.

Pabellón del Norte de los Primeros Dioses Ascendentes

  • Ulabha, Dios de las Tormentas, Dios Principal del Pabellón del Norte.
  • Marajaale, Diosa Cónyuge de Ulabha.
  • Nepeltros, Dios de los Mares del Norte.
  • Etchura, Dios Cuervo.
  • Gaur, Dios Lobo.
  • Xael, Diosa de los Bosques.
  • Elumca, Dios Montaraz.

Primeros Dioses Ascendentes Sin Alineamiento

  • Khumer Lelani, Dios de los Dhobalis, Dios Artífice, Dios Muerto.
  • Ildariol, Dios de las Vaddaris, Dios Andrógino.
  • Taenmoru, Dios de los Sarekis, Dios Dragón, Dios de la Hechicería.

Iyorunukkas, Primeros Dioses Ascendentes Rebeldes

  • Hanuju, Demonio de las Profundidades Abisales.
  • Serusene, Demonio Serpiente.

Ayentas o Nuevos Dioses Ascendentes

  • Helili, Diosa de la Compasión.
  • Pedasha, Dios de la Justicia.
  • Kerendos, Dios de la Sabiduría.

Iyorunukkas, Primeros Dioses Ascendentes Rebeldes

Existe una amplia nómina de Primeros Dioses Ascendentes, llamados genéricamente Iyorunukkas o Primeros Dioses Ascendentes Rebeldes, que se negaron durante la Edad Primaveral a seguir acatando la autoridad de la Divinidad Creadora Zao. No se retiraron a Vulyara y muchos se transformaron en ambiciosos demonios. Unos ocuparon territorios de Kuaron como si fuesen de su propiedad. Otros buscaron pueblos que los adorasen y se convirtieron en sus deidades protectoras. Zao los castigó quitándoles gran parte de su poder y la condición de Primeros Dioses Ascendentes de pleno derecho.

Los Primeros Dioses Ascendentes Rebeldes más conocidos son: Hanuju, el Demonio de las Profundidades Abisales; y Serusene, la Demonio Serpiente.

IYORUS, PRIMEROS DIOSES ASCENDENTES

Los Iyorus o Primeros Dioses Ascendentes son las deidades originales a las que Zao encomendó el gobierno de la naturaleza. Durante la Edad Primaveral algunas semi-deidades pertenecientes a las castas de los dragones (najuras), criaturas mágicas (esvargas) y ninfas (pakes) ascendieron también al rango de Primeros Dioses Ascendentes. Como fruto del amor entre algunos Iyorus y estas criaturas nacieron otros dioses.

Los Primeros Dioses Ascendentes son impetuosos y no tienen nociones sofisticadas sobre moralidad. Zao encargó a cada uno de ellos la custodia de un aspecto de la naturaleza, al que están estrechamente ligados. Aunque actualmente viven en el plano prístino de Vulyara y se manifiestan en Kuaron cuando sus fieles los requieren con devoción. Vulyara es de una belleza salvaje. Los viajeros que han estado allí en vida comentan que sus accidentes geográficos tienen dimensiones colosales. Todos los climas que se dan en Kuaron tienen su correlato en alguna región de Vulyara. Las estaciones duran décadas. Cada territorio de Vulyara tiene la extensión de varias superficies de Kuaron.

Los dragones, gigantes, criaturas mágicas y ninfas campan a sus anchas por Vulyara y es fácil encontrar ejemplares de seres mágicos extinguidos en Kuaron hace eras. La magia es más habitual que en Kuaron, por lo que es frecuente que sucedan acontecimientos sobrenaturales inesperados. Los conjuradores más capaces viajan a Vulyara para realizar poderosos rituales o entrar en contacto directo con sus deidades. No obstante, sólo se recomienda pisar estas tierras a los conjuradores más brillantes, ya que los sucesos sobrenaturales que ocurren allí pueden acabar con la cordura de las mentes menos firmes.

Durante la Edad Primaveral era fácil cruzar las fronteras entre Vulyara y Kuaron. El mundo tenía miles de lugares de poder donde casi sin pretenderlo se pasaba de un plano a otro. Tras el retiro de la mayor parte de los Primeros Dioses Ascendentes a Vulyara, estas barreras se reforzaron. En la actualidad siguen existiendo lugares de poder, pero cada vez es más difícil atravesar el velo que separa el mundo físico del plano espiritual que habitan los Primeros Dioses Ascendentes. Uno de estos portales que comunican con Vulyara está en el Bosque de los Antiguos Secretos, en la isla de Daulea, a pocos kilómetros de la ciudad de Brulne. Otro está en el Bosque del Centro del Mundo, en el continente de Umral, al este de la ciudad de Tyar.

El culto de los Primeros Dioses Ascendentes

Los Primeros Dioses Ascendentes están organizados en dos pabellones enfrentados entre sí. Los sacerdotes del culto de los Primeros Dioses Ascendentes están consagrados únicamente a las deidades de sus respectivos pabellones y a veces muestran clara enemistad hacia los dioses del pabellón rival.

Hay dos dioses cuyo carisma está por encima los del resto. Uno es el Dios del Sol, Assana. El otro es el Dios de las Tormentas, Ulabha.

El carácter de muchas culturas de Kuaron viene marcado por la influencia que tienen estos dioses sobre sus gentes. Las gentes de Waartha rinde culto principalmente al Dios de las Tormentas Ulabha; al igual que este dios, los waarthanos son amigos de la guerra y de los placeres sencillos. Esdren, sin embargo, siente especial devoción por el Dios del Sol Assana; fue el primer país que se que impuso un código de leyes escritas para los seguidores de los Iyorus.

El culto de los Primeros Dioses Ascendentes ha compendiado su mitología, teología y saberes sagrados en los Vikunas, textos religiosos que empezaron a ser escritos durante la Edad Estival. Se cree que los primeros Vikunas fueron dictados por la misma Diosa del Fuego Lumbil. Dentro de los Vikunas hay cantares épicos que narran las Guerras Míticas, elaboradas reflexiones teológicas, reglas rituales, pautas mágicas y oraciones comunes que se utilizan en las prácticas religiosas diarias.

El símbolo del culto de los Primeros Dioses Ascendentes es una mano agarrando una estrella de cinco puntas plateada.

Pabellones de los Primeros Dioses Ascendentes

Durante las Guerras Míticas, que se desarrollaron durante la Edad Primaveral, los Primeros Dioses Ascendentes se agruparon en dos bandos enfrentados que posteriormente se transformaron en sendos pabellones: el Pabellón del Sur y el Pabellón del Norte.

Los dioses del Pabellón del Sur desarrollaron una incipiente labor civilizadora estableciendo leyes escritas en los territorios donde se les rendía culto.

El Pabellón del Norte se mantuvo fiel a la naturaleza de su líder, el violento e impulsivo Dios de las Tormentas Ulabha.

Assana, Dios del Sol

Assana es el Dios del Sol y deidad principal en las regiones donde predomina la devoción al Pabellón del Sur de los Primeros Dioses Ascendentes. Este dios inspiró el código de leyes escritas de los esdrenos. Es un dios que representa los aspectos conservadores de la naturaleza.

El culto de Assana predomina sobre cualquier otro en el Reino de Esdren. Los reyes esdrenos le rinden devoción oficialmente.

El avatar más usual de Assana es un joven de piel cobriza y cabello negro, de una belleza sobrehumana. Su voz es profunda y varonil, pero entona las frases como si cantase. Según los mitos, Assana siempre ha sido el más atractivo de los Primeros Dioses Ascendentes y no hay criatura que pueda resistirse a sus encantos. Es habitual verlo portar un arco mágico, una lanza y una espada. Las tres armas, llamadas Apala, Mesalu y Gibdel respectivamente, son artefactos mágicos de gran poder destructivo. Aparte de ejercer un daño cien veces mayor que el de las armas comunes, son capaces de invocar el poder del fuego solar, haciendo arder a aquellos contra quienes se dirige su furia. Gibdel estuvo durante un tiempo en manos del Rey Valpuda de Esdren, ya que éste era hijo del mismo Assana. Tras la muerte de Valpuda, Gibdel volvió a su antiguo dueño.

Assana aparece normalmente acompañado de Ojesha, el Dios Halcón, que ejerce tanto de montura como de amigo. Los sacerdotes de ambos cultos guardan una magnífica relación.

El símbolo característico de Assana es el disco solar.

El mayor de los templos dedicado a este dios es el Gran Templo del Rey Solar, situado en la ciudad de Shetra, capital del Reino de Esdren.

Lumbil, Diosa del Fuego

Lumbil es la Diosa del Fuego. Originariamente era una pake (ninfa) del fuego. No obstante, Lumbil poseía una astucia y una malicia que la hacía destacar por encima de sus congéneres. Como desde un principio deseó formar parte de la casta de los Primeros Dioses Ascendentes, utilizó su inteligencia para hacerse imprescindible entre éstos, resultando ser una magnífica mediadora entre los dioses y las razas inteligentes. Tras miles de servicios a los Primeros Dioses Ascendentes, alcanzó el reconocimiento de estos al sofocar la rebelión de los gigantes Fezlar, Tijunja y Mjol, que intentaron desalojar de su poder a los Iyorus para gobernar Kuaron. Lumbil los engañó y los llevó a una trampa donde les esperaba la muerte en manos del dragón loco Vrembenag. A partir de ese momento, los Primeros Dioses Ascendentes la reconocieron como una igual y le otorgaron poder divino.

No obstante, su desmedida ambición y su carácter visceral la llevaron a cometer enormes fechorías que la enemistaron con muchos dioses. La mayor de todas fue que robó su cetro mágico al Dios de los Muertos, Nakurna, y lo utilizó para resucitar el cadáver del dragón Vrag, hermano de Vrembenag y loco como él. La consecuencia fue que lo despertó de su sueño eterno como criatura no-muerta, imbatible incluso para los dioses. Vrag estuvo a punto de acabar con el mundo, pues su poder de destrucción no tenía límites. Sólo la intervención de Zao pudo poner freno al monstruo; aún así, la Divinidad Creadora tuvo que conformarse con con enterrarla en lo más profundo de la tierra, pues la horrible criatura resultó ser indestructible.

Esta acción de Lumbil hizo que Zao dudara sobre la conveniencia de permitir que los Primeros Dioses Ascendentes siguieran en absoluta libertad. Los llamó a capítulo y les cedió territorios en el plano espiritual de Vulyara a cambio de limitar su presencia en el universo físico. Los Primeros Dioses Ascendentes cayeron enamorados de la belleza salvaje y la riqueza natural del plano espiritual de Vulyara y accedieron al trato. Sólo volverían al universo físico bajo las peticiones de sus más abnegados devotos.

Lumbil no recibió un gran castigo por su acción temeraria, pero fue destinada al volcán Erja, “donde las cenizas perpetúan la más desesperada de las una noches y el calor derrite hasta los sueños”. En este lugar terrible mantiene su cohorte de ninfas del fuego, consciente de que el regalo de Zao fue realmente un castigo velado. En su palacio decadente de lava, obsidiana y ceniza fantasea con su vida pasada en Kuaron y la libertad total.

Lumbil es, por un parte, la más poderosa de las ninfas del fuego y, por otra, la diosa que enseñó a las razas inteligentes a adorar al resto de los Primeros Dioses Ascendentes y a usar el teísmo. Como Diosa del Fuego, se caracteriza por su carácter visceral y por dejarse arrastrar con frecuencia por sus deseos. Representa los aspectos materiales más básicos de la naturaleza. Como señora de los ritos sagrados, cumple cuando es necesario con el papel de enviada de los dioses, mostrando una gran capacidad para la oratoria, la poesía, el teatro, el arte del embaucamiento y el engaño. En todo caso es una diosa moralmente ambigua, en la cual es difícil de confiar.

El avatar más frecuente de Lumbil es una adolescente de figura estilizada, piel roja surcada de tatuajes y cabello dorado. Sus ojos parecen brasas ardientes, su risa es sardónica, y sus palabras suelen estar cargadas de dobles sentidos. No porta ni ropa ni armas y utiliza su potente teísmo sin ningún reparo. A veces aparece acompañada por una cohorte de ninfas del fuego.

Su símbolo característico es la llama.

Su templo más importante es el Templo de la Llama Que No Se Consume, cerca de la ciudad de Shiga, en el Reino de Esdren.

Ulabha, Dios de las Tormentas

Ulabha ejerce de Dios de las Tormentas y Divinidad Principal en los territorios  en los que se rinde culto al Pabellón del Norte de los Primeros Dioses Ascendentes. Siempre ha competido con su hermano Assana por el puesto de gran campeón de los Primeros Dioses Ascendentes.

Ulabha es el señor de las nubes, la lluvia, las tormentas y los vientos. Representa los aspectos destructivos de la naturaleza, así como en cierta medida su contrapartida fecundadora. Este dios se regocija en el combate y los placeres sencillos como la bebida y el sexo. La furia de Ulabha es temida por el resto de los dioses, ya que genera huracanes y tempestades. Los sacerdotes y devotos de este dios son capaces de entrar en un estado berserker a imagen de su rabia legendaria.

En el Reino de Waartha se rinde culto a Ulabha por encima de cualquier otro dios. Los waarthanos se identifican por completo con él, imitando incluso su carácter.

El avatar más frecuente de Ulabha es un hombre corpulento de piel clara, cabello pelirrojo y barba poblada. Su voz resuena como un trueno y sus ojos azules celestes parecen llenos de ira. Suele ir ataviado como un guerrero del norte y siempre lleva a mano un gran martillo de guerra. Esta arma, llamada Tolnir, es un artefacto mágico de gran poder destructivo, capaz de proyectar el poder del rayo sobre sus enemigos.

Ulabha siempre aparece acompañado por un enorme cuervo negro. Es el Etchura, el Dios Cuervo. Como carácter de Ulabha es extremadamente pasional, Zao le ofreció el consejo del reflexivo Etchura para que pudiera conducirse por la vida con sensatez. Ambas deidades entablaron una gran amistad, representando Ulabha el poder de la fuerza física y Etchura, el de la sabiduría. En honor a sus dioses, los sacerdotes de ambos cultos mantienen una estrecha relación.

El símbolo característico de Ulabha es el rayo.

Su principal templo es el Hogar del Rayo, cerca del enclave waarthano de Odlom.

Taenmoru, Dios Dragón y de la Hechicería

El Dios Dragón Taenmoru es el único Iyoru en el que la Divinidad Creadora Zao sigue confiando plenamente. Originariamente era un dragón cuyos rasgos más prominentes eran su lealtad incondicional a Zao, sus extraordinarias habilidades mágicas y su capacidad de engendrar otros dragones sin la ayuda de un cónyuge. Una de sus característica más reconocibles era que tenía dos cabezas.

Taenmoru es la más inteligente de las criaturas mágicas que han pisado la faz de Kuaron. Aprendió el Alto Pajrani directamente de Zao y se lo legó tal cual a sus hijos. Éstos lo utilizaron posteriormente para escribir grimorios en la roca de sus cavernas.

Por otra parte, Taenmoru fue la primera criatura mágica elevada a la condición de Primer Dios Ascendente por Zao, en recompensa por sus múltiples servicios y a su inquebrantable lealtad.

Al final de la Edad Primaveral y antes de dejar el mundo físico, Taenmoru encargó a sus hijos que guardaran el orden natural y los secretos de la hechicería. La magia arcana sería destinada solamente a aquellas criaturas que supiesen hacer un uso cabal.

Taenmoru es adorado en la actualidad por muchos pueblos de Kuaron. Los más devotos son los sarekis, las personas-lagarto que habitan el continente de Golani. Taenmoru enseña a algunas personas-lagarto los secretos más avanzados de la hechicería. Esto hace que El Imperio Eterno de los sarekis compita a nivel de avances culturales con el Imperio de Bohovassa.

Taenmoru representa la capacidad creadora de la naturaleza. Suele utilizar dos avatares distintos. El primero mantiene su forma original, un majestuoso dragón bicéfalo. El segundo suele ser una criatura humanoide bicéfala. 

El símbolo de Taenmoru es un dragón bicéfalo.

El templo más importante del culto a Taenmoru es la Casa del Primer Dragón, el templo situado en el centro de la ciudad de Bhoss-Golani, capital del Imperio Eterno de los sarekis.

Xael, Diosa de los Bosques

Xael es la enigmática Diosa de los Bosques. Es la guardiana y protectora de las criaturas animales, vegetales y minerales que habitan en la espesura de los bosques. Sus sacerdotisas conocen a la perfección los secretos de las especies vegetales y aprovechan su sabiduría tanto para elaborar filtros curativos como venenos mortales. En las zonas rurales donde predomina el culto al Pabellón del Norte de la Religión de la Naturaleza, estas sacerdotisas ejercen de sanadoras.

El avatar usado con más frecuencia por Xael es el de una joven ninfa de cuerpo grácil y estilizado, piel verde pálido, rasgos suaves y cabello verde oscuro. Desprende un halo de luz verdosa a su alrededor y huele a musgo. Suele aparecer parcialmente desnuda y normalmente la acompaña una cohorte de ninfas de los bosques. A veces entabla contacto físico con quienes se encuentran con ella. Su toque puede curar o matar instantáneamente.

El símbolo característico de Xael es una hoja de haya.

El lugar de culto más importante dedicado a esta diosa es el Bosque de la Madera Inmortal, cerca del enclave waarthano de Odlom.

AYENTAS, NUEVOS DIOSES ASCENDENTES

Los Ayentas o Nuevos Dioses Ascendentes, fueron creados por Zao durante su Segunda Emanación. Con ellos pretendió pacificar el mundo, ya que había llegado a un nivel de conflicto muy peligroso, y extender un nuevo orden moral. Por eso los tres Ayentas representan la Compasión, la Justicia y la Sabiduría. 

Los Nuevos Dioses Ascendentes se dieron a conocer por primera vez en Kuaron durante la Edad Otoñal, por lo que muchos seguidores de los Primeros Dioses Ascendentes apegados a sus tradiciones los aceptan a regañadientes.

Los Ayentas habitan en el plano espiritual de Naán, un lugar donde prima la armonía, la belleza y la paz. El más importante de los portales que comunica el mundo físico con el Naán está situado en la cima del Monte de la Luz, en la isla de Teblas. Las personas-pájaro que pueblan esta montaña, los xiloras, fueron las primeras criaturas de Kuaron que contactaron con los Nuevos Dioses Ascendentes. El origen de su culto está en este pueblo.

Los Nuevos Dioses Ascendentes son: Helili, Diosa de la Compasión; Pedasha, Dios de la Justicia; y Kerendos, Dios de la Sabiduría. El objetivo de los Primeros Dioses Ascendentes es promover la vida virtuosa entre sus seguidores, basada en el ejercicio de las buenas acciones. Sus seguidores no presentan hostilidad hacia el culto de los Primeros Dioses Ascendentes, la Filosofía Oba y la Familia Rúnica aunque sí distanciamiento.

El culto de los Nuevos Dioses Ascendentes

El culto de los Nuevos Dioses Ascendentes venera a los tres Ayentas, a los santos y a los ángeles. Los santos son personas que entregaron su vida a la causa de los Nuevos Dioses Ascendentes y han alcanzado el rango de semi-deidades. 

El más destacado de los santos es Ixiar Melites, fundador de la Orden de la Rosa de Oro. Los ángeles son espíritus dedicados al servicio de los Nuevos Dioses Ascendentes. Hay una extensa jerarquía angelical, de entre la que destacan los arcángeles. Estos poderosos espíritus tienen grandes capacidades mágicas. En algunas ocasiones, los fieles de los Nuevos Dioses Ascendentes invocan su ayuda. Cuando la fe del fiel es firme, los arcángeles responden y se manifiestan en el mundo para prestar ayuda. Ha habido batallas contra los seguidores de los Dioses Descendentes en las que el poder de los arcángeles fue decisorio para la victoria.

Hay dos grandes tradiciones en el culto de los Nuevos Dioses Ascendentes: la Iglesia de Aón, que ve bien el uso de la hechicería por parte de sus fieles; y la Iglesia de Berenai, que considera el uso de la hechicería como un falta grave. La Iglesia de Berenai tiene su centro neurálgico en la ciudad homónima del reino de Ar-Ahún. La Iglesia de Aón, en el Santuario del Monte Aón, en la cordillera de las Fauces, ubicada en Umral.

El texto sagrado del culto de los Nuevos Dioses Ascendentes es el Canon Ayenta, un compendio de textos escritos por los patriarcas, sacerdotes y santos de esta tradición. El Canon Ayenta compendia historia sagrada, mitos, teología, reglas rituales y pautas mágicas.

El símbolo del culto de los Nuevos Dioses Ascendentes es una flecha hacia arriba dentro de un círculo.

Helili, Diosa de la Compasión

Helili es la Diosa de la Compasión. También ejerce de señora de la salud, el matrimonio y la maternidad. Es la más popular de los Primeros Dioses Ascendentes, hasta el punto que suele ser considerada la deidad principal del panteón. Su popularidad llega a todos los estamentos sociales y profesiones.

Las sacerdotisas de Helili se han hecho famosas gracias a que practican la la magia curativa y cuidan de enfermos y desvalidos. La técnica mágica más utilizada por éstas es una imposición de manos a través de la cual canalizan la energía curativa de la diosa, sanando el cuerpo, la mente y el espíritu de quien se somete al ritual. Los casos de “milagros” ejercidos por la diosa sobre moribundos, leprosos y locos recorren el mundo de extremo a extremo y engordan la literatura popular.

El avatar más común de Helili es una joven de aspecto dulce y virginal, de piel pálida y melena castaña. Un halo dorado la rodea y su cuerpo desprende olor a rosas. Viste como una sacerdotisa y suele ejercer como tal, curando mediante imposición de manos a los enfermos más difíciles, dando consejos de salud infalibles o bendiciendo los matrimonios y a los recién nacidos.

El símbolo de Helili es un corazón llameante.

Los mayores templos son la Ermita de los Rosales, en la ciudad de Berenai, y el Santuario del Monte Aón.

Pedasha, Dios de la Justicia

Pedasha es el Dios de la Justicia. Los adoradores de Pedasha intentan ser ecuánimes, sea cual sea su actividad profesional. Así, los luchadores son honorables en el combate. Las gentes de leyes procuran que sus decisiones sean justas para todos los estamentos sociales. Los mercaderes son limpios en sus negocios y hacen grandes donaciones a los templos de los Primeros Dioses Ascendentes y a la Orden de la Rosa de Oro.

El avatar más común de Pedasha es un hombre atlético entrado en la cincuentena. Suele tener el cabello blanco, una pequeña melena y una barba bien cuidada. Siempre parece estar ciego, por lo que sus pupilas son blancas y su mirada anda perdida. No obstante, cuando tiene que entrar en combate, actuar como sacerdote, hacer un juicio o un negocio, se abre un tercer ojo en su frente, de pupila dorada, a través del cual dirime la verdad de la situación y actúa de forma justa y benévola. Los seguidores de Pedasha suelen utilizar como símbolo este tercer ojo, conocido como el Ojo de Pedasha; se pintan un círculo amarillo en la frente a la hora de invocar su poder sagrado.

El símbolo que caracteriza al Dios de la Justicia es el Ojo de Pedasha.

Los mayores templos dedicados a Pedasha son la Basílica de los Justos, en la ciudad de Berenai, y el Santuario del Monte Aón.

Kerendos, Dios de la Sabiduría

Kerendos es el Dios de la Sabiduría. Los seguidores de Kerendos cultivan por igual el espíritu y el intelecto. Sus sacerdotes son dados a crear grandes bibliotecas y museos, donde recogen volúmenes antiguos y contemporáneos de conocimiento.

Se cree que la Filosofía Oba deriva de la depurada técnica contemplativa de los sacerdotes de Kerendos.

El avatar usual de Kerendos es un anciano regordete, de rostro plácido y sonriente. Suele apoyarse sobre un bastón a la vez que carga con un pesado libro. Este volumen, conocido como el Libro de las Tiempos, es uno de los artefactos mágicos más poderosos que existen, ya que en él está escrito todo lo sucedido en el pasado, lo que acontece en el momento presente y lo que pasará en el futuro.

Su símbolo es un libro abierto.

Los principales templos dedicados a Kerendos son la Abadía del Verbo Certero, en la ciudad de Berenai, y el Santuario del Monte Aón. La biblioteca anexa a la Abadía del Verbo Certero es la segunda mayor de Kuaron (la primera es la Biblioteca Volgosian, en los Estudios de Alta Magia de Eskuno). Una buena parte de los documentos que se salvaron de la República de Min-Telor están recogidos entre sus paredes.

Las bibliotecas de los templos dedicados a Kerendos son una réplica mundana de la Gran Biblioteca de Kerendos, existente en el plano espiritual de Naán. En la Gran Biblioteca de Kerendos están recogidos todos los libros escritos y sus variantes imaginadas y soñadas. Sólo los conjuradores más capacitados son capaces de acceder a ella y hasta ellos tienen que cuidarse de no dar con versiones erróneas de los libros que buscan.

VASSAKAS, DIOSES DESCENDENTES

Los Vassakas son tres Dioses Descendentes originarios del infierno Zorjo. Al igual que sus archienemigos Ayentas, llegaron a Kuaron durante la Edad Otoñal. Su primera manifestación fue en el Abismo del Zorjo, en la nación de Krotchelón, lugar en el que actualmente hay un portal abierto que comunica Kuaron con el infierno Zorjo.

Los gokoras, el pueblo de las personas-cerdo, fueron la primera raza inteligente que rindió culto a los Dioses Descendentes. Actualmente, la mayor parte de los integrantes del culto de los Dioses Descendentes son urks o gokoras.

Los Dioses Descendentes son tres: Bakares, Diosa de la Codicia; Unzul, Dios de la Ira; Kooto, Dios de la Ignorancia. Son dioses ajenos a Kuaron y no emanados de Zao. Entre ellos, la más influyente es Bakares, ya que sus sacerdotes son los únicos capaces de organizar las retorcidas sociedades donde prevalecen estas devociones.

El avatar más usual de Bakares es una mujer-araña con la capacidad de transformarse en un varón o una hembra atractivos de cualquier raza humanoide. Su símbolo es una araña.

El avatar de Unzul es un guerrero de gran tamaño con una coraza aparatosa de color negro y un yelmo con tres cuernos, ambos cubiertos de sangre. Su símbolo es una espada de la que cae una gota de sangre.

El avatar de Kooto es un gigante obeso con cabeza de cerdo que come carne y bebe vino sin parar. Su símbolo es una cabeza de cerdo.

El culto de los Dioses Descendentes

Los Dioses Descendentes son adorados abiertamente en Krotchelón. En el resto de los países sus cultos están estrictamente prohibidos. La Orden de la Rosa de Oro, integrada por sacerdotes de los Nuevos Dioses Ascendentes, tiene como principal finalidad aniquilar cualquier indicio de culto de los Dioses Descendentes fuera de Krotchelón. No obstante, existe una versión corrupta de la Orden de la Rosa de Oro que es la Orden de Tejedores. Los cultistas de la Orden de Tejedores se infiltran en las sociedades con otros credos para corromperlas y destruirlas desde dentro, abriendo camino a las ejércitos de Krotchelón.

Los sacerdotes de los Dioses Descendentes han dejado claro en numerosas ocasiones que sus objetivos son dos: arrasar el mundo y abrir todos los portales que lo comunican con el Zorjo. Con el primer propósito quieren que Kuaron se parezca al plano originario de los Vassakas. Con el segundo, que las hordas diabólicas del Zorjo puedan penetrar libremente en el Kuaron para gobernarlo desde la locura.

El culto de los Dioses Descendentes promueve entre sus devotos el ejercicio asiduo de las malas acciones. Sus sacerdotes premian a quienes actúan de este modo con conjuros de teísmo y el apoyo de demonios menores. Se dice que quienes se entregan totalmente a los Dioses Descendentes heredan feudos en el infierno Zorjo tras su muerte.

El símbolo del culto de los Dioses Descendentes es un triángulo invertido en cuyo centro hay un círculo del que parten tres flechas que tocan cada uno de los vértices.

FILOSOFÍA OBA

La Filosofía Oba es una corriente de sabiduría no teísta que se basa en la práctica de la compasión y la comprensión intuitiva de la realidad última. 

Los seguidores de la Filosofía Oba buscan una forma de vida consciente a través de dos medios: las artes marciales y la meditación. Mediante las artes marciales purifican y equilibran el cuerpo, desarrollando incluso habilidades físicas poco comunes. Mediante la meditación purifican y equilibran la mente. No obstante, son conscientes de que no hay sabiduría sin compasión. Se vuelcan en la ayuda a los necesitados, la educación de los iletrados y la protección de los débiles. Los seguidores de la Filosofía Oba están tan volcados en la ayuda a los demás como en comprender intuitivamente la realidad última.

Los practicantes de la Filosofía Oba son seguidores del sabio Maartha Shima, un urk que llegó a través de la meditación a un estado de iluminación espiritual. Maartha Shima se convirtió así en una divinidad por sus propios medios y dedicó el resto de su vida a enseñar a aquellos que quisieran escucharlo como alcanzar su propia iluminación.

Los seguidores de la Filosofía Oba practican el misticismo derivado de su ascesis física y mental. La mayor parte son urks, aunque esta corriente religiosa se está extendiendo al resto de las razas inteligentes. Los urks han encontrado en esta religión una forma de armonizarse, dar dignidad a su cultura y superar tanto sus siniestras pulsiones raciales como su pasado de cultistas de los Vassakas.

El símbolo de la Filosofía Oba es un círculo.

La Orden Oba

La Orden Oba es la orden de monjes que reúne a los seguidores de la Filosofía Oba. Todo aquel que vive según las enseñanzas de Maartha Shima ha de convertirse en monje e integrar la Orden Oba. No obstante, la Orden Oba no es tan restrictiva en cuanto a la sexualidad como las órdenes religiosas de los Nuevos Dioses Ascendentes; los monjes Oba pueden contraer matrimonio y formar familias siempre que continúen con sus prácticas espirituales.

A pesar de que la Orden Oba tiene una potencialidad bélica enorme, los monjes Oba evitan el uso de sus artes marciales más allá de aquellas situaciones en las que el uso de la violencia es inevitable. Sus artes marciales son principalmente una forma de ascesis física, más que un conjunto de técnicas violentas al servicio de sus egos.

La Orden Oba posee pagodas en todas las regiones de Bohovassa. La más importante es la Casa del Silencio, situado en la ciudad de Tyar. Maartha Shima vivió en la Casa del Silencio sus últimos años de vida. En las pagodas, los maestros Oba enseñan su sabiduría a aquellos que deciden hacerse monjes y asumir una vida dedicada a las artes marciales y la contemplación.

Los miembros de la Orden Oba suelen vestir sencillas túnicas grises. Su símbolo es un círculo negro. Tienen la orden expresa de llevar la cabeza completamente rasurada y de despojarse de cualquier forma de adorno capilar. La higiene personal es esencial para la Orden Oba.

FAMILIA RÚNICA

La Familia Rúnica es una coalición de cultos animistas de muy diverso índole que comparten principios comunes.

No existe un denominador común, solo el deseo implícito de apoyarse contra las agresiones de las culturas más civilizadas y los fanáticos de otras religiones.

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Ilustración tomada prestada de DeviantArt: https://www.deviantart.com/jjcanvas/art/Feralas-813916069