POLÍTICA

EL SISTEMA POLÍTICO DEL IMPERIO DE BOHOVASSA

A lo largo de su historia, Bohovassa ha pasado por dos sistemas políticos diferentes. En origen fue una república, con un sistema político democrático similar al de Min-Telor. Existía una Asamblea donde todos los estamentos sociales tenían representación política. En el año 1320 f.B., la república pasó a convertirse en un imperio liderado por la Gran Casa Fabi. Los Fabi permitieron que los duques de las restantes Grandes Casas tuviesen libertad política total en sus respectivos territorios. No obstante, el Emperador Seruul el Erudito consideró que era necesario realizar una ambiciosa transformación cultural. Tras unas negociaciones largas y tensas, consiguió revalidar el apoyo de la Cofradía de Magos a la Casa Imperial, por lo que pudo llevar a cabo su reforma. Así, el Imperio de Bohovassa pasó a tener en el 1500 f.B una Cámara Imperial, una Carta de Derechos aplicable a todos los estratos sociales y un Ejército Imperial con permiso para actuar en cualquier territorio del país.

Seruul el Erudito creó la Cámara Imperial, el parlamento donde los representantes de las Grandes Casas, los Cultos y los Gremios Mayores discuten sus asuntos políticos, económicos y militares de forma civilizada. Creó también la figura de la Voz de Bohovassa y sus cinco Ministros, sobre los que delegó gran parte de su poder. Estos destacados mandatarios serían elegidos a partir de entonces por sufragio en la Cámara Imperial cada cuatro años.

En la actualidad la jefatura de gobierno en Bohovassa la representa el Emperador, cargo detentado por un miembro de la Casa Fabi. El Emperador ha delegado la capacidad de legislar sobre la Cámara Imperial. Gran parte de las decisiones ejecutivas recaen sobre la Voz de Bohovassa y los cinco Ministros: el Ojo, el Oído, la Nariz, la Lengua y el Dedo. No obstante, el Emperador tiene derecho de veto sobre todas las decisiones de la Voz y los Ministros.

El Imperio de Bohovassa está ordenado territorialmente en nueve ducados. Los duques siguen siendo los máximos representantes del poder político regional, con una autoridad sólo limitada por el sistema legal que emana de la Carta de Derechos. Los ducados de Bohovassa son Brulne, Nilire, Iraad, Tyar, Puerto Dorado, Ilibiana-Menidoc, Jom, Ocsos y Guadlus.

En la capital imperial de Tyar hay una sede del Gremio de Magistrados y un Palacio de Justicia donde burócratas, jueces, fiscales y abogados imperiales interactúan en los casos de justicia mayor. La justicia regional es administrada por los duques, ateniéndose a la Carta de Derechos. 

El orden legal de la Carta de Derechos está salvaguardado militarmente por el Ejército Imperial, acuartelado en la capital imperial de en Tyar. El Ejército Imperial recibe órdenes directas de la Voz de Bohovassa y su jurisdicción les permite actuar incluso en contra de las decisiones de los duques. 

Bohovassa mantiene embajadores en todos los restantes países de mayoría humana de Kuaron. Los embajadores ejercen en realidad un papel parecido al de los duques, ya que condicionan la política de los países extranjeros. La amenaza latente de los ejércitos de las Grandes Casas y de la Cofradía de Magos mantiene a raya los deseos de independencia total y de expansión de los países extranjeros.

LA NOBLEZA BOHOVASSANA

En el Imperio de Bohovassa la aristocracia juega un papel clave en la vida política, económica, social y militar.

La aristocracia está repartida entre dos grandes grupos asimétricos: las Grandes Casas y las Casas Menores.

Las Grandes Casas son las nueve familias aristocráticas (diez originariamente) más importantes de Bohovassa. Son un elemento político, militar y económico fundamental para el imperio. Las Casas Menores son una miríada de familias aristocráticas con un cierto grado de poder local, pero insignificantes en el tablero nacional. Normalmente están asociadas a una Gran Casa a la que sirven con más o menos agrado.

Los linajes de las Grandes Casas se remontan a la época de la República de Min-Telor. Sus fundadores tenían dos orígenes: unos pertenecían a la aristocracia de la ciudad de Tyar; otros llegaron desde la isla de Ish cuando el gobierno de Min-Telor se vio obligado a disolverse definitivamente.

Las Grandes Casas se hicieron un lugar en los tiempos de la República de Bohovassa a través de la vida pública y del comercio. Por un lado, sus miembros más destacados ocuparon importantes cargos de responsabilidad política de Bohovassa. Por otro, sus grandes patrimonios familiares se invirtieron en dinamizar la economía de Bohovassa, creando poderosos emporios con los que los restantes países no podían competir.

Cuando Bohovassa se erigió en imperio, los miembros de cinco de las Grandes Casas se comprometieron con el Emperador Draal en mantener económicamente el imperio y defenderlo militarmente con sus ejércitos. Las Grandes Casas restantes no aceptaron inicialmente que la mayor parte del poder político de Bohovassa recayese sobre un miembro de la Casa Fabi. Sin embargo, esta situación se corrigió cuando el Emperador Draal, apoyado por la Cofradía de Magos de Bohovassa, estableció que aquellos que se negasen a aceptar el nuevo orden serían acusados de traición y desterrados. Ante esto, las Grandes Casas contrarias a los Fabi prefirieron mantener su estatus político, económico y militar a la vez que se comprometieron secretamente a hacer todo lo que estuviese en sus manos para derrocar al Emperador y a su familia en cuanto la ocasión les fuese favorable. Hay que decir que ese momento no ha llegado aún, tras siglos de mandato de los Fabi.

Inicialmente las Grandes Casas eran diez: Fabi (Casa Imperial), Dar, Eronfil, Teryes, Adarien, Kelgon, Mesnusades, Uitefer, Benedesi y Deuron. La Casa Deuron fue la que organizó el asesinato del Emperador Draal en año 1332 f.B. El castigo impuesto a la familia traidora fue ejemplar: todos sus miembros fueron perseguidos, juzgados y condenados a muerte por traición; sus bienes pasaron a formar parte del tesoro de la Casa Imperial.

En la actualidad la mayor parte de los miembros de las Grandes Casas se están posicionando alrededor de dos facciones enfrentadas: los Independientes y los Parlamentaristas.

Los Independientes están en contra de los cambios políticos introducidos por el Emperador Seruul el Erudito, que significaron un brusco reordenamiento político. Los Independientes consideran que los antiguos ducados de las Grandes Casas pasaron a convertirse en simples regiones donde ahora impera un nuevo sistema legal salvaguardado por el Ejército Imperial. Los Independientes son conscientes de que tras estos cambios se esconde una maniobra de los Fabi para limitar la autoridad de los duques en sus territorios.

Los Parlamentaristas, por su parte, apoyan a la Casa Imperial en esta reforma política y están satisfechos con el orden legal que sostiene el nuevo sistema.

Casa Fabi

Este linaje es originario de la ciudad de Min-Telor. Su fundador, Oreas Fabi, tenía sangre de dragón corriendo por sus venas, ya que su padre nació del amor entre una mujer de Min-Telor y un dragón de Ish. Debido a este componente sanguíneo, los Fabi tienen capacidades mágicas connaturales.

De entre todos los Fabi históricos, el más destacado ha sido Draal, el Primer Emperador de Bohovassa. En su juventud, Draal recorrió los confines del Océano de las Mil Islas junto a un grupo de aventureros que más tarde se convertirían en héroes durante la Guerra de los Trece Años. Draal era bisexual y mantuvo amoríos con muchos de los héroes y heroínas más grandes de su época. Finalmente cayó rendido ante los encantos de Esjeral Eronfil, el guerrero que derrotó a Ilkior durante la Batalla del Valle del Gido. Esjeral Eronfil era el candidato a Emperador propuesto por el grupo de poder que deseaba que la República de Bohovassa pasase a ser una monarquía imperial. Tras la muerte de Esjeral, Elinere Fabi, madre de Draal, utilizó sus influencias para apartar a los Eronfil de la carrera hacia el trono y hacer valer a su hijo como candidato. Draal, absolutamente desolado por la muerte de su amado, consideró que la única forma de honrar su recuerdo era ocupar el puesto para el que Esjeral estaba designado. No tardaría en descubrir toda la sangre que era capaz de derramar su madre para que su familia llegase al trono.

Draal no era inicialmente defensor del modelo democrático ni del modelo imperial. Se consideraba un alma libre y denostaba la política. Paradójicamente un cúmulo de circunstancias lo arrastraron hasta trono imperial. No obstante, tras ser coronado Emperador ejerció su cargo de forma sobresaliente. Una vez en el poder, ordenó recluir a su propia madre en el templo de la diosa Helili en Tyar, ya que sus movimientos en las sombras hacían peligrar la estabilidad del imperio. No tuvo reparo en ejercer la autoridad concedida de forma implacable, especialmente con aquellos que confabularon contra su vida y el nuevo orden que él representaba. Inició las Guerras de Pacificación y su reinado abrió una época de bonanza económica sin igual. Mandó construir la Ciudadela de los Dragones de Diamante en Tyar, una de las maravillas arquitectónicas de Kuaron, y promovió el entendimiento entre los seguidores de los Primeros y Nuevos Dioses Ascendentes, la Filosofía Oba y los animistas que empezaban a llegar a Bohovassa desde otras latitudes. A pesar de esto, su final fue trágico: durante los fastos de celebración del vigésimo año de su mandato murió en manos de asesinos contratados por la Casa Deuron, posiblemente financiados con la ayuda de otras familias cuyos nombres nunca se desvelaron.

El único fracaso reconocido de Draal fue su intento de reconquistar los territorios del extinto país de Akilarna, creando el cruento Frente de Akilar. Este conflicto bélico se ha enquistado con el tiempo, costando cientos de miles de vidas hasta la actualidad. Los horrores del Frente de Akilar son aún una herida sangrante abierta en la piel del imperio.

La Casa Fabi tiene su sede principal en Tyar, en la Ciudadela de los Dragones de Diamante. Diseñada conjuntamente por los mejores arquitectos del imperio y la Cofradía de Magos, es un compendio armónico de todos los estilos arquitectónicos que se dan en los territorios del Imperio de Bohovassa. No obstante, hay dos elementos en esta ciudadela que ningún visitante olvida: los nueve dragones de diamante que adornan el patio principal del palacio de los Fabi, regalo de la Cofradía de Magos de Bohovassa a la Casa Imperial; y la sala de recepciones, con el trono imperial en forma de huevo negro situado al final de una escalera que se eleva hasta veinte metros por encima del suelo.

La Casa Fabi rinde culto a los Primeros Dioses Ascendentes, con especial devoción por Taenmoru, el Dios Dragón.

Los representantes más destacados de la Casa Fabi en la actualidad son la Emperatriz Vilene Fabi y el príncipe heredero Sosha Fabi.

En el escudo de la Casa Fabi aparece un dragón bicéfalo y una corona, ambos en oro, sobre un campo carmesí.

OTROS FABI DESTACADOS
Ariaal: Hijo de Uncrast, nieto de Draal y Tercer Emperador de Bohovassa. Guerrero notable y filósofo, Ariaal cultivó las armas con el mismo talento que que las humanidades. Su principal logro bélico fue darle el impulso definitivo a las Guerras de Pacificación, hasta conseguir en el 1435 f.B. la rendición de las ciudades-estado de Karodes, acontecimiento que acabó con el conflicto iniciado por su abuelo. Tras la victoria de Oxne, el último País Libre se rindió ante el poder de Bohovassa y dio comienzo la situación política que se ha mantenido hasta el presente. Como filósofo fue un destacado exponente de la Filosofía de la Aceptación, una corriente filosófica de corte estoico. Los eruditos consideran que fue el miembro del linaje Fabi que abrió las puertas a la tendencia cultural que sus herederos han cultivado con esmero.
Seruul el Erudito: Hijo de Boradas y Quinto Emperador de Bohovassa. El más culto de los Emperadores de Bohovassa, también fue el más notable reformador político del linaje. Desde muy joven se desentendió del mundo de las armas, centrando su atención en el dominio de las humanidades. Fundó la Biblioteca y el Museo de Bohovassa y su reinado fue una época de esplendor para las artes y las humanidades. En materia política, fue testigo durante su infancia y juventud del chantaje al que sometían las Grandes Casas a su padre Boradas, un césar que pasará a la historia por su debilidad de carácter. Cuando Seruul llegó al poder estaba firmemente determinado a limitar el poder feudal casi omnímodo que ejercían algunas grandes Grandes Casas en sus ducados y a neutralizar su presión sobre la Corona, posible causa del infarto que acabó con la vida de su progenitor. Seruul acometió una profunda reforma política. Negoció con la Cofradía de Magos el apoyo a estos cambios y finalmente revalidó la adhesión de los magos a la Corona. Creó la Cámara de Bohovassa, el parlamento nacional. Escribió la Carta de Derechos que establecía un nuevo orden legal más justo e igualitario para todos los estamentos sociales y creó el Gremio de Magistrados, una institución de expertos en leyes al servicio de la Corona. Los Magistrados transformaron en leyes los principios de la Carta de Derechos y propusieron a Seruul la creación del Ejército Imperial con la finalidad de salvaguardar el nuevo orden. Seruul aceptó, invirtiendo una ingente suma de dinero familiar en su puesta en marcha y organización. El reinado de Seruul fue controvertido. Sus decisiones políticas generaron el rechazo de muchas Grandes Casas que comenzaron a confabular apresuradamente en pos del derrocamiento definitivo de la Casa Imperial. Pero la suma de la nobleza de carácter de Seruul, su promoción de la educación y el conocimiento, y su compromiso con los súbditos de las clases sociales inferiores, hizo que se convirtiera pronto en el Emperador más querido de la historia de Bohovassa.
Erol el Sangriento: Hijo de Seruul y Sexto Emperador de Bohovassa, Erol fue en cuanto a carácter la antítesis de su padre. Jactancioso, ambicioso, violento y paranoico, Erol instauró un reinado de terror en Bohovassa. Soldado implacable, ejerció su poder con crueldad, buscando uno por uno a los enemigos del sistema político creado por su padre para ejecutarlos y desalentar a quienes quisieran seguir sus pasos. Durante el reinado de Erol, el Castillo de Tyar se convirtió en el centro de su régimen de terror. El Ejército Imperial allí afincado investigó cualquier indicio de sedición y torturó a todos los confabuladores hallados en sus pesquisas. Los eruditos creen que gran parte de la agresividad de Erol estuvo motivada por un problema personal que fue incapaz de ocultar: su infertilidad. Estuvo casado con cinco mujeres y sólo la última pudo darle una hija, Vilene. Las malas lenguas dicen que la misma Vilene no es hija ni siquiera de Erol, sino de su hermano Emuun, Conde de Arcya.
Vilene: Vilene es la Séptima Emperatriz de Bohovassa y la primera mujer que accede a este cargo. Oficialmente hija del Emperador Erol el Sangriento, la mayor parte de la población cree que es realmente hija de otro Fabi: Emuun, Conde de Arcya, hermano de Erol. Lo que nadie duda es que es una Fabi. Posee una parecido físico notable con el Emperador Draal, del que ha heredado claramente sus rasgos estilizados y el cabello pelirrojo. Asimismo, es diestra en la magia como muchos de sus antecesores.
Vilene ha sustituido el gusto por la carnicería de su progenitor por el cultivo de disciplinas más civilizadas: la hechicería y las humanidades. Ha sido entrenada en las artes arcanas por los magos del Palacio Pentagonal de Tyar, llegando a un notable rango de maestría. Se considera la continuadora del legado de su abuelo Seruul, por lo que ha patrocinado la educación, las artes y el conocimiento. Ha puesto especial énfasis en la artes dramáticas, pues es una apasionada del teatro en todos sus subgéneros. Desde que Vilene llegó al poder, el número de teatros públicos y privados en la capital Tyar se ha multiplicado, y el género ha alcanzado unas cuotas de popularidad sin precedentes.
La actual corte de Vilene es la más sofisticada de la historia del imperio. Los aristócratas de su entorno se prodigan en la composición poética y en el mecenazgo de los eruditos y artistas adscritos al Gremio de Humanistas. En la corte de Vilene es usual la celebración de mascaradas, eventos exclusivos para la nobleza afín a los Fabi donde se mezcla el baile cortesano, el juego carnavalesco y la interpretación teatral.
La propia Vilene es una mujer elegante, sofisticada, compleja y de carácter, poco dada a los convencionalismos. Casada con Ausac Eronfil, se sabe que desde su juventud ha tenido multitud de amantes, muchos de ellos soportados con desgana por su consorte. Es de dominio público que en la actualidad mantiene una relación extramatrimonial con Lassar Kelmes, Maestre de la Guardia Imperial. También se dice que por primera vez está enamorada de verdad y que esto sólo puede tener consecuencias positivas para el imperio. Por esto todo el mundo hace oídos sordos ante la ilegitimidad de la relación.

Casa Dar

El carácter de los Dar está perfectamente representado por su escudo de armas: un roble gigante de Daulea sobre un fondo gris. Los Dar son gente recia, de carácter marcadamente norteño, poco dada a las sofisticaciones y el barroquismo de las casas del sur de Bohovassa. Por sus venas corre a partes iguales sangre gethani, waarthana y bohovassana. Guardan una relación muy íntima con el agreste paisaje de la isla de Daulea, que acoge los principales dominios de esta Gran Casa.

La ciudad de Brulne, donde está ubicado el castillo de los Dar, está levantada sobre los restos de una ciudad circular del pueblo vaddari. Los Dar se erigieron hace siglos como custodios de las reliquias de estos elfos azules.

Si en algo brillan los Dar con respecto a las restantes Grandes Casas es por su fiabilidad y por el gran respeto que tienen a la palabra dada. Esta Gran Casa fue la primera en jurar fidelidad al Emperador de Bohovassa y desde entonces no se han movido un ápice de su posición inicial. Son una de las principales bazas con las que juega la Casa Imperial a la hora de un hipotético ataque en su contra comandado por alguna de las Grandes Casas Independientes. La confianza entre los Dar y los Fabi se ha traducido habitualmente en una amistad real entre los miembros más destacados de ambos linajes.

La actual Voz de Bohovassa es Xul Dar, hermano gemelo de la matriarca de la Gran Casa, la Duquesa Enyide. La Casa Dar abraza abiertamente la causa Parlamentarista e intenta promoverla entre las restantes Grandes Casas.

Esta Gran Casa tiene su sede en la ciudad de Brulne, en la isla de Daulea.

En cuanto a creencias religiosas, profesan el culto a los Primeros Dioses Ascendentes, principalmente a Xael, Diosa de los Bosques.

Los Dar son un matriarcado, lo que significa que el título de la casa lo hereda siempre la hija mayor de la familia. Los miembros más destacados de este linaje en la actualidad son Lady Enyide Dar, Duquesa de Brulne, sacerdotisa de Xael y matriarca de la Gran Casa; su hermano gemelo, Xul Dar, Voz de Bohovassa; y su hermana menor Dane Dar, capitana de la mesnada de la Gran Casa.

En el escudo de armas de esta casa aparece un roble gigante en marrón y verde sobre un campo gris.

Casa Eronfil

El fundador del linaje, Raolan Eronfil, marcó claramente el carácter futuro de esta Gran Casa. Fue uno de los guerreros más importantes de su tiempo y capitaneó las tropas que defendieron Min-Telor durante la Guerra de Ish. Al acabar la guerra se exilió a Tyar junto a las autoridades de la república que juró defender. Al retirarse recibió como pago por sus servicios la isla de Valarcha, donde fundó la ciudad de Jom sobre antiguas ruinas dhobalis. Raolan Eronfil encarnaba los ideales del soldado: vivía bajo un estricto código de honor, dedicado al dominio de las armas y al servicio de las autoridades a las que se debía. Cuando recibió el señorío de Valarcha, instauró una regla a la hora de transmitir su herencia: no heredaría el señorío el mayor de sus hijos varones, sino aquel que, fuese del sexo que fuese, venciera en combate al resto de sus hermanos. A esta norma la llamó el Ritual de la Herencia. Desde entonces, el liderazgo de la casa ha ido pasando de mano en mano siguiendo esta tradición.

Los Eronfil son fieles a la personalidad del fundador de la Gran Casa. Dedicados en cuerpo y alma a la guerra, mantienen un estricto sentido del honor que resulta desmedido para el resto de las casas. A lo largo de la historia de esta Gran Casa se ha dado casos de miembros destacados que optaron por el suicidio al quebrantar su código de honor. Este estricto sentido del deber y su dominio de las artes de la guerra los convierte en la familia de soldados más preciada del imperio.

Por otra parte, sus costumbres privadas no suelen ser tan amables y sofisticadas como las de los aristócratas de las otras Grandes Casas. Una de las más conocidas es la de cazar un grifo para su doma cuando se cumple la edad de catorce años. Aquel Eronfil que no consigue este propósito a tan corta edad es considerado indigno del apellido y queda apartado de las grandes decisiones de la casa. Por esto, todo caballero que sirve a esta Gran Casa tiene una de estas bestias mágicas como montura de combate.

Raolan Eronfil fue un enamorado de la extinta cultura dhobali. Una de sus grandes pasiones fue el estudio de la historia, las costumbres y la ciencia de los desaparecidos enanos. Antes de morir había resucitado parte de su tecnología, mandando forjar copias exactas de sus constructos, ingenios mecánicos para el transporte y armas. Desde entonces, los Eronfil han mantenido su interés por esta civilización.

Aparte del fundador del linaje, hay un Eronfil que sigue inspirando cantares y leyendas: Esjeral Eronfil. Cuando la República de Bohovassa estaba en crisis, debido a las fricciones entre las Grandes Casas y a la corrupción en las instituciones democráticas, este soldado comandó un movimiento político que buscaba un cambio desde el sistema republicano a una monarquía. Esjeral parecía encarnar determinados valores perdidos en aquel momento histórico: honor, valentía, sensatez y respeto por la verdad. Sus hazañas lo habían llevado a ser considerado un héroe antes de cumplir la edad de veinticinco años. Sin embargo, la gesta que le haría pasar definitivamente a la historia fue también la que le costó la vida: durante la Batalla del Valle del Gido, la más importante de la Guerra de los Trece Años, venció al mismo Ilkior, muriendo al poco tiempo a causa de las heridas incurables que recibió por parte del semi-dios. La Casa Fabi aprovechó la muerte del candidato a Emperador de los Eronfil para imponer el suyo propio. Esjeral era homosexual y sería Draal Fabi, su último amante, quien ocuparía finalmente el trono imperial que le habría correspondido. En un principio los Eronfil no encajaron bien la jugada de los Fabi. Cuando Draal fue coronado, se vieron obligados a prestarle juramento de fidelidad. Sin embargo, como los Eronfil valoran ante todo su honor, sirvieron a partir de ese momento a la Casa Imperial de forma ejemplar, aun considerando que habían conseguido el poder de forma indigna.

Actualmente, los Eronfil se hallan divididos en relación al poder imperial. El consorte de la Emperatriz Vilene es Ausac Eronfil, primer hijo del patriarca de la Gran Casa. Ausac Eronfil comanda la facción de la Gran Casa que aboga por mantener la aproximación a la Casa Imperial, conservar el antiguo juramento de fidelidad y defender la causa Parlamentarista. En el otro extremo está el heredero del título de la Gran Casa, Jainon Eronfil, que se siente cercano a los sectores Independientes, al considerar que los cambios políticos introducidos por los Fabi están conduciendo a Bohovassa al desastre.

Los Eronfil tienen su sede en la ciudad de Jom, en la isla de Valarcha.

En cuanto a creencias religiosas, profesan el culto a los Primeros Dioses Ascendentes, pero sin mucha devoción ya que son gente práctica y terrenal.

Los miembros más destacados de la Gran Casa son Lord Nuumbas Eronfil, Duque de Jom y patriarca; su segundo hijo, Jainon Eronfil, capitán de la mesnada de la Gran Casa y heredero del título; y su primer hijo, Ausac Eronfil, consorte de la Emperatriz Vilene.

En el escudo de la Casa Eronfil aparece un grifo en cobre sobre un campo marrón.

AUSAC ERONFIL
Ausac Eronfil es el hijo mayor del patriarca de la Gran Casa, Lord Nuumbas Eronfil, Duque de Jom. Soldado notable, durante su juventud luchó junto al ejército de su Gran Casa en el Frente de Akilar. Sus gestas lo hicieron popular en la capital Tyar y rápidamente se convirtió en el principal candidato para servir de consorte a la joven Emperatriz Vilene. No obstante, Vilene nunca lo amó y se casó con él con el fin de establecer un pacto entre la Casa Imperial y la principal familia de soldados del imperio, asegurando militarmente la complicada situación política de los Fabi tras las reformas de Seruul el Erudito.
Una vez en la corte, Ausac dio un giro radical respecto a sus intereses personales. Fascinado por la personalidad y sabiduría de Gorgelo Borgon, Gran Maestre del Gremio de Humanistas, comenzó a desarrollar un interés por la erudición que poco a poco lo distanció de las armas. Perdió su forma física y se dedicó a frecuentar las reuniones de estudiosos en la Biblioteca y el Museo Imperiales. Los eruditos supieron muy pronto reconocer su valía en el campo académico y potenciaron esta novedosa inclinación en la familia Eronfil. En la actualidad, Ausac ha establecido una enriquecedora amistad con los más destacados estudiosos del gremio, y es considerado uno de los más eminentes eruditos en la caída de Min-Telor y el periodo republicano de Bohovassa.
Su tendencia al estudio lo ha alejado definitivamente de su hermano Jainon, heredero del título familiar. Jainon es extremadamente crítico con el sistema político actual, pues piensa que debilita al imperio. Más de una vez ha criticado a su hermano Ausac en público, acusándolo de ser una “afeminada marioneta de los Fabi”. No obstante, el Duque Nuumbas ha reprendido en numerosas ocasiones a su heredero por esta conducta.
Ausac ama profundamente a Vilene, y sufre en silencio el dolor causado por las infidelidades de su esposa. A pesar de esto, no le guarda rencor y espera que algún día sepa valorar su total entrega a su esposa, su fidelidad sin fisuras a la corona y su notable aportación erudita al imperio.

Casa Teryes

Los Teryes han pasado a la historia por su carácter dialogante y liberal. En los últimos días de la República de Bohovassa, la maga Gahune Teryes se erigió en la máxima defensora del sistema democrático heredado de Min-Telor. Cuando la Cofradía de Magos de Bohovassa apoyó al sector imperialista en la pugna por el poder, Gahune Teryes se vio obligada a exiliarse a la ciudad-estado de Oxne, por miedo a las represalias que pudieran ejercerse sobre su familia. Allí fundó la academia de hechicería que con los siglos se transformaría en un importante centro de aprendizaje alternativo a los Estudios de Alta Magia de Eskuno.

En la actualidad, se sabe que los Teryes siguen añorando la antigua república, pues nunca asumieron de buena gana su papel de señores feudales. Los Teryes son una casa muy querida por el pueblo bohovassano, pues siempre ha tratado a sus súbditos de una forma justa y comprensiva.

Su relación con el resto de las Grandes Casas es más bien gris. Su talante republicano los ha llevado a mantenerse distantes respecto a la Casa Imperial. No apoyan ni a la causa Independiente ni a la causa Parlamentarista. Sin embargo, sus relaciones diplomáticas con la Liga de Karodes son excelentes. Corre el rumor que los Teryes mantienen contacto con un sector minoritario de la Cofradía de Magos de Bohovassa nostálgico del sistema político republicano.

La Casa Teryes se dedica principalmente al comercio, aunque también ha proporcionado al imperio buenos sacerdotes y uno de los mejores magos de todos los tiempos: Eileas Teryes, Maestro de las Ilusiones.

En cuanto a religión, la Casa Teryes rinde culto a los Nuevos Dioses Ascendentes.

Su sede está situada en la ciudad de Ocsos, en la isla de Malatlia.

Los miembros más destacados de esta casa son Lord Ibean Teryes, Duque de Ocsos y patriarca de la casa; su hermano Eileas Teryes, mago de la Capa Negra y Maestro de las Ilusiones; y su hermana Fatashe Teryes, importante sacerdotisa del Dios de la Sabiduría Kerendos.

En el escudo de la Casa Teryes aparece un pegaso de color blanco sobre un campo amarillo.

Casa Adarien

La Casa Adarien ha ambicionado desde siempre el trono de los Fabi. Algunos expertos consideran que es la segunda familia más poderosa del imperio: sus negocios son muy prósperos, pues son los regentes de la ciudad de Puerto Dorado, donde se administran los bienes que vuelven de Azoryaán; su mesnada supera en número de soldados al Ejército Imperial.

Tras los múltiples enfrentamientos entre las Grandes Casas desarrollados en Azoryaán, parece que la zona bohovassana del nuevo continente está prácticamente dominado por ellos. La floreciente ciudad de Nueva Tyar es regida por un Adarien. Los detractores de la casa han advertido al la Emperatriz Vilene de que pueden estar intentando establecer un gobierno alternativo al suyo en Azoryaán.

Los Adarien se ha dedicado durante siglos a tres actividades: la guerra, el comercio y el aprovechamiento del mar. Nunca han encontrado freno alguno a la hora de luchar por sus intereses. Sus patriarcas han sido tan ambiciosos como astutos, levantando un imperio alternativo al de la Casa Imperial. Actualmente se les reconoce como los principales rivales de los Fabi y como líderes de la causa Independiente. Debido a esto, la Casa Fabi tiene espías infiltrados en sus puestos de confianza, preparados para entrar en acción con una sola orden y eliminar a los líderes de esta Gran Casa.

En cuanto a religión, la Casa Adarien rinde culto a los Primeros Dioses Ascendentes, sin ninguna preferencia concreta. Se sabe también que el animismo traído de Azoryaán por los chamanes blavasus tiene cada vez tiene mayor presencia en la corte de los Adarien.

La sede de los Adarien está ubicada en la ciudad de Puerto Dorado, situada en el extremo oeste de Umral.

Los miembros más destacados de la Gran Casa son Lord Uilom Adarien, Duque de Puerto Dorado y patriarca; su hermano Lord Rikkor Adarien, Conde de Nueva Tyar; y su hijo Nik Adarien, capitán de la mensada de la Gran Casa.

En el escudo de la Casa Adarien aparece un tiburón de plata sobre un campo azul oscuro.

Casa Kelgon

Los Kelgon siempre se han caracterizado por su elitismo intelectual y por su entrega al estudio de la hechicería. Su desprecio por las actividades físicas los llevó en un principio a volcarse el culto de los Nuevos Dioses Ascendentes, sirviendo fervientemente a la Iglesia de Aón. Sin embargo, cuando Kule Inón trajo la hechicería a Bohovassa, Vraes Kelgon, heredero de esta Gran Casa, viajó hasta Eskuno para ver con sus propios ojos los prodigios realizados por la erudita-maga. Quedó tan fascinado que se ofreció a Kule para servirle como discípulo a cambio de aprender sus artes. Kule estudió al solicitante y finalmente lo aceptó, a cambio de que acatase la vida austera y dedicada al estudio que se practicaba su biblioteca. Vraes Kelgon pasó diez años junto a Kule. Para cuando terminó sus estudios, su estilo de vida había cambiado profundamente. Al regresar a la ciudad de Nilire, trasladó sus posesiones a la antiquísima torre negra de los vithuras, que llevaba siglos abandonada, y prosiguió sus estudios mágicos entre la soledad de sus muros. Cuando heredó el título de Duque de Nilire inició una reforma en las costumbres de familia, imponiendo la austeridad, la disciplina y la pasión por la investigación arcana que los caracteriza actualmente. Se casó con su prometida, la hermana del patriarca de la Casa Teryes, con el único fin de obtener herederos. En el momento en el que sus hijos tuvieron uso de razón fueron enviados a Eskuno para estudiar hechicería.

Vraes Kelgon fue el primer miembro de este linaje en abandonar las prácticas religiosas tradicionales. Con el tiempo, los Kelgon se convirtieron en la única Gran Casa que no rinde culto a ninguna deidad.

Desde Vraes Kelgon, esta familia ha engendrado a varios de los mejores magos de Kuaron. El pueblo suele asociar a los Kelgon con grandes hazañas mágicas. Existe el rumor de que en el interior de la torre negra de Nilire hay portales abiertos a otros planos de existencia y que los Kelgon los cruzan a menudo para traer de ellos artefactos mágicos y nuevos conocimientos. Sea como fuere, es difícil comprobarlo, ya que sólo el patriarca de la casa tiene acceso libre a esta construcción y las protecciones mágicas que hay sobre ella son tan poderosas que resulta inexpugnable.

Los Kelgon son neutrales en la lucha entre las facciones Independiente y Parlamentarista. Su principal foco de interés político ha sido históricamente los Estudios de Alta Magia de Eskuno. Siempre han participado en las guerras por el poder que se desarrollan entre los muros de la vieja institución.

Esta casa tiene su sede en la ciudad Nilire, situada al norte de Umral.

Sus miembros más destacados son Lord Bileas Kelgon, Duque de Nilire y patriarca de la Gran Casa; su hermano Seanos Kelgon, Decano de los Estudios de Alta Magia de Eskuno; su hija Lirishe Kelgon, maga de la Capa Negra; y su hijo Gilgas Kelgon, capitán de la mesnada de la Gran Casa.

La Casa Kelgon es en la actualidad irreligiosa y los cultos reciben muy poca atención en sus territorios. Sin embargo, la sede de la Cofradía de Magos de Bohovassa en Nilire tiene fama de ser una de las más activas e instruidas del imperio. Sus magos han convertido Nilire en uno de los centros de conocimiento arcano más importante de Bohovassa.

En el escudo de la Casa Kelgon aparece una torre negra sobre un campo de color violeta.

Casa Mesnusades

En el pasado, los miembros de la Casa Mesnusades llegaron a un alto grado de decadencia. Las relaciones incestuosas, los envenenamientos, los asesinatos y las puñaladas por la espalda a los miembros de las otras Grandes Casas forman ya parte de su leyenda negra. El culmen de su escalada hacia la perversión fue cuando Jelko Mesnusades se dejó seducir por la Diosa del Caos Bakares e ingresó en la Orden de Tejedores. Jelko Mesnusades urdió una intrincada trama de corrupción que se extendió por las principales ciudades de Bohovassa. Durante la Guerra de los Ocho Estandartes salió a la luz su siniestra afiliación y murió en un combate contra Ixiar Melites. Se cree que Ixiar Melites decidió fundar la Orden de la Rosa de Oro tras investigar los actos perversos que había llevado a cabo Jelko Mesnusades en nombre su siniestra orden.

Tras la caída de Jelko Mesnusades, la Gran Casa cayó bajo sospecha ya que  sus actos inmorales eran vistos como indicios de tratos continuados con los Dioses Descendentes. En el año 686 f.B, Talrion Mesnusades, patriarca de la Gran Casa, obligó a su familia a realizar una fastuosa ceremonia en la que se renovó oficialmente su compromiso con la Iglesia de Aón. A partir de este momento, la decadente casa tomó un nuevo rumbo, convirtiéndose en la familia aristocrática más piadosa del imperio. Los Mesnusades mandaron construir tres grandes templos en Iraad y donaron importantes sumas de dinero a los sacerdotes del Santuario del Monte Aón. Los sacerdotes, a cambio, les ofrecieron la protección de la recién creada Orden de la Rosa de Oro. La Abadía de las Espadas, la primera fortaleza de la Orden de la Rosa de Oro en Bohovassa y la más importante construida en territorios imperiales hasta la actualidad, se levantó en las proximidades de Iraad.

Nunca se sabrá si el reforzamiento de los lazos de los Mesnusades con la Iglesia de Aón fue una estratagema para huir de su leyenda negra. Lo que ha quedado demostrado es que con los años los Mesnusades se han comprometido de verdad con su fe.

El principal foco de interés de los Mesnusades durante las últimas décadas ha sido la conquista de Azoryaán. Esta Gran Casa está en contra de la forma en que la han llevado a cabo algunas familias, especialmente los Adarien y los Uitefer. Consideran que los pueblos elbraah, garwet, nejfreri y blavasu son tan sagrados como cualquier otro y merecen conocer la palabra redentora de la profetisa Iaxi y los Nuevos Dioses Ascendentes. Para ello, han promovido la creación de tres misiones donde se acoge principalmente a los nejfreris y los blavasus, se les forma en los principios del culto de los Nuevos Dioses Ascendentes y en la cultura bohovassana. Cada vez hay más miembros de estas razas que huyen de la crueldad del resto de las Grandes Casas, amparándose en los misioneros. Esta actitud salvífica de los Mesnusades en Azoryaán ha creado un cierto malestar entre otras Grandes Casas, pues opinan que los Mesnusades están actuando en contra de los intereses del imperio. Sin embargo, ni la Emperatriz Vilene ni la Voz se han pronunciado en ningún momento en contra de las actividades de los Mesnusades en Azoryaán, de lo que se infiere que son lícitas.

Los miembros de esta Gran Casa no se han decantado aún claramente por la causa Independiente o la causa Parlamentarista, aunque las restantes Grandes Casas creen que apoyarán a la Casa Imperial y a sus afines.

La sede de la Casa Mesnusades está en la ciudad de Iraad, situada al noroeste de Umral.

Los miembros más destacados de esta familia en la actualidad son Lord Leanas Mesnusades, Duque de Iraad y patriarca; su hermano Elto Mesnusades, abad de la Orden de la Rosa de Oro; su hijo Lus Mesnusades, capitán de la mesnada de la Gran Casa y heredero del título; su hijo Angilion Mesnusades, hermano de la Orden de la Rosa de Oro; y su hija Mirne Mesnusades, sacerdotisa de la Diosa de la Compasión Helili en la misión de Ten Ilil A Keena y carismática líder político a favor de los derechos de los elbraahs, garwets, nejfreris y blavasus.

En el escudo de la Gran Casa aparecen los tres símbolos de los Nuevos Dioses Ascendentes: el corazón ardiente de la Diosa de la Compasión Helili, el ojo del Dios de la Justicia Pedasha y el libro del Dios de la Sabiduría Kerendos. Debajo de ellos y en un tamaño mayor, el ciervo que fue el emblema de la Gran Casa hasta su acto de reafirmación en el credo de los Nuevos Dioses Ascendentes. Las cuatro figuras aparecen en color negro sobre un campo de color blanco.

Casa Uitefer

Los Uitefer pasarán a la historia como la Gran Casa que menos ha hecho por mantener el orden imperial.

Aunque se sabe que los Uitefer son sólo amigos de los Uitefer, durante las múltiples crisis que se han dado desde la instauración del imperio todos los bandos implicados han intentado tenerlos a su favor.

Los Uitefer son tan eficientes soldados y comerciantes como peligrosos conspiradores. No se les ha podido asociar directamente con ninguno de los complots surgidos a lo largo de la historia del imperio, pero existe el convencimiento general de que han estado detrás de todos ellos.

Las costumbres en las ciudades regidas por los Uitefer son mucho más disipadas que en el resto de los territorios bohovassanos. Esto ha sido criticado en numerosas ocasiones por los sacerdotes de los Nuevos Dioses Ascendentes y por la pía Casa Mesnusades.

La poca ética de los Uitefer los ha arrastrado a cometer grandes crueldades. Una de las más destacadas fue el incendio en el año 1415 f.B de la ciudad esdrena de Shiga tras su toma durante las Guerras de Pacificación.

Durante la conquista de Azoryaán, la brutalidad ejercida por los Uitefer hacia los pueblos elbraah, nejfreri, blavasu y garwet ha sido una constante. Fue Lord Mirno Uitefer quien asesinó con sus propias manos a la suma sacerdotisa nejfreri en la pirámide de Ten Ilil A Keena, en un acto para el que congregó a las personas-serpiente que sobrevivieron a la toma de la ciudad.

Destacados miembros de otras Grandes Casas han criticado duramente de forma extraoficial el carácter inmoral y caótico de los Uitefer, considerando que puede terminar resultando un peligro para la estabilidad de Bohovassa. No obstante, el miedo que genera esta Gran Casa ha sido su mejor seguro de vida, ya que nadie se atreve a plantearles un enfrentamiento directo.

La Casa Uitefer apoya a la causa Independiente, ya que nunca han tenido intención de ceder ni un ápice de su poder a la Casa Imperial.

Con respecto a la religión, los Uitefer han optado por la hipocresía y el cinismo; mantienen de cara a la galería su devoción por los Nuevos Dioses Ascendentes mientras que extraoficialmente sienten desprecio por quienes los adoran con sinceridad.

Esta casa tiene su sede en Ilibiana-Menidoc, en la isla de Belesha.

Los miembros más destacados de esta familia son el Lord Kofadis Uitefer, Duque de Ilibiana-Menidoc y patriarca; su hija Lucrende Uitefer, maga de  la Capa Negra; e Ilo Uitefer, Embajador de Bohovassa en Karodes.

En el escudo de la Casa Uitefer aparece un jabalí marrón sobre un campo rojo.

Casa Benedesi

La Casa Benedesi ha sido la encargada de proteger los territorios imperiales en el continente de Aetis. Los Benedesi son gente barroca, de carácter marcadamente sureño, dada a la celebración continua de la vida y la sensualidad. Mantienen una buena relación con los pueblos extranjeros de Aetis. Han aprendido a hacer un buen uso de los recursos escasos que ofrece el continente del sur: agua del mar, piedra y luz del desierto. La ciudad de Guadlus, donde se ubica el alcázar de los Benedesi, es un ejemplo brillante de arquitectura y uno de los tesoros monumentales del imperio.

Los Benedesi destacan con respecto a las restantes Grandes Casas por su empatía y gran capacidad negociación con los pueblos extranjeros. Claramente Parlamentaristas, son un importante apoyo de la Emperatriz Vilene en el sur. Asimismo, son grandes mecenas de las artes; el Gremio de la Humanistas tiene una importante casa capitular en la ciudad de Guadlus.

En cuanto religión, los Benedesi rinden culto a los Nuevos Dioses Ascendentes, con especial fervor por Helili, Diosa de la Compasión.

Esta Gran Casa tiene su sede en la ciudad de Guadlus, en el norte del continente de Aetis.

Los miembros más destacados de este linaje en la actualidad son Lord Ibon Benedesi, Duque de Guadlus; su hijo, Maruon Benedesi, capitán de la mesnada de la Gran Casa; y su hija Yateme Benedesi, sacerdotisa de la Diosa de la Compasión Helili.

En el escudo de armas de esta casa aparece un toro negro y sobre un campo naranja.

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Ilustración tomada prestada de DeviantArt: https://www.deviantart.com/jjcanvas/art/Red-City-837331008