Persona

Porque nací mujer

quizás en alguna aldea africana

o en un hospital pijo de New York.

 

También porque padezco esquizofrenia

o gané un premio extraordinario en Oxford

o cociné los mejores pasteles.

 

Porque me lastimaron por ser gay

o escribí hermosos versos decadentes

o soñé con la ópera en la fábrica.

 

Porque sigo rezando a Alá

y leo a Marx mientras caen los misiles

y levanté un refugio para perros.

 

Porque no tengo sexo

porque milito de todos los partidos

porque todos los dioses son mi Dios:

ninguno,

este río celeste de misterios.

 

Porque tan solo soy persona.