El Uno

Ayer te escondiste

pero hoy te escribo.

 

Todas tus máscaras:

rostros, credos, costumbres,

imperios como dramas.

 

Todas las mías:

amor, enfermedad, metafísicas,

nunca más de un día en la misma voz.

 

Al final, unidos en la palabra.

 

No hay una Verdad,

solo un millón de enfoques.

 

No existen dos,

tan solo este Uno.