El aspirante

La entrevistadora terminó de teclear algo en el ordenador y me miró con sus gélidos ojos azules.

—El martes que viene, como muy tarde, nos pondremos en contacto con usted. Necesitamos que se incorpore a nuestro equipo de inmediato. Y bueno… ¡Bienvenido a Ferguson Consulting!
—Muchas gracias —le dije ofreciéndole la mejor de mis sonrisas, a la vez que nos levantábamos de nuestras sillas y nos tendíamos la mano.
—Ha sido un placer conocerlo y poder charlar con usted.
—El placer ha sido mío.

Mientras salía de la oficina me di cuenta de que un tipo estirado con pinta de yuppie y una jovencita se fijaban en mi entrepierna. Daba igual que se escandalizasen, nunca más regresaría a aquel lugar.

A unos metros del edificio de la entrevista encontré un flamante Starbucks Coffee. Entré y busqué los servicios. No me sorprendió hallarlos tan inmaculados como si estuvieran por estrenar. Al tiempo que cerraba con una mano la puerta del retrete, con la otra me desabrochaba los botones del pantalón. Mi pene seguía en su estado de máxima excitación. Comencé a masturbarme recreándome en los detalles de aquel proceso de selección. Me centré sobre todo en las expresiones de ansiedad de mis oponentes más jóvenes y en la atractiva frialdad de dominatriz de la última entrevistadora. En total había pasado por tres dinámicas de grupo y dos entrevistas personales, posiblemente las más difíciles y estimulantes de mi carrera. Y como siempre, había salido victorioso. Aquel puesto que no quería ni necesitaba era mío. Había que celebrarlo.

Tras dejar mi firma más personal en la pared reluciente miré el reloj. Todavía tenía tiempo hasta la siguiente cita. Salí del WC y me acerqué al mostrador, donde pedí mi café favorito, un capuccino con sabor a caramelo. Mientras esperaba que me lo sirvieran saqué de la bandolera el dossier de Solano y Gracián Consultores. En SexLecciones Muy Personales, mi foro favorito de Internet, decían que aquella empresa tenía una puntuación de 93 sobre 100 en el ranking de satisfacción. Después de mi éxito en el 90 sobre 100 de Ferguson Consulting estaba preparado para afrontar el desafío. Al parecer, los psicólogos de Solano y Gracián Consultores utilizaban un método norteamericano de selección muy duro, diferente de cualquier cosa que hubiera probado con anterioridad.

Fecha: 2006